Comenzar a viajar a lugares remotos, después de haber criado a 4 hijos, parece ser un sueño inalcanzable. Estudiar una guía de lugares lejanos que siempre quise conocer y decir, ahí estaré en 6 meses más, lleva una mezcla de adrenalina, ansiedad, indescriptible emoción, temor a lo desconocido, pero por sobre todo, una apertura absoluta y total a lo inesperado.
Mi vida está siempre protegida por mis guías, he caminado (he incluso caído) en compañía de la divinidad. Con ella inicio esta travesía, que se llama: Sudeste Asiático.
Ya tengo mis boletos de partida: 24 de diciembre de 2012 - Santiago / Sidney.
Regreso el 22 de enero del 2013, seguramente siendo otra persona, ojalá una más sabia, más completa, más realizada y por supuesto muchísimo más agradecida.
Lugares como Sidney, Bali, Thailandia, Vietnam, Cambodia, resuenan en mis oídos y me desvelan por las noches. Trabajando mucho y cocreando a diario, estoy en vías de cumplir este sueño... que ahora se ve tan cerca. Divagando por la web, en un sin fin de imágenes, información y planes he decidido comenzar a escribir en este blog, llamado Más Allá de Los Andes.
Vivo en un país, que posee límites naturales que siempre me han hecho sentir bastante encarcelada diría yo. Santiago de Chile. Santiago es bello, pero no tiene vista a ningún otro país del mundo, los macizos de la Cordillera de Los Andes es la pared que nos separa de nuestros hermanos argentinos, cadena de montañas y riscos de nieves eternas e infranqueables. Al Occidente la inmensidad del Océano Pacífico, mi visión favorita a la hora de conectarme con la madre tierra, la vista se pierde en un horizonte desconocido. Hacia el norte, el desierto más árido del mundo, implacable y solitario pedazo del planeta, sin vecinos a la vista. Y bien al final del planeta, en el sur están las nieves eternas de la patagonia, los glaciares y el polo sur, donde los compañeros de barrio son las ballenas y los lobos marinos.
O sea, es literal, vivo en el Fin del Mundo. Desde aquí comienza este viaje, desde aquí comienzan mis relatos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario