Me llamo Sole. Vivo al final del Mundo. Me protegen las montañas nevadas hacia el oriente, el Pacífico al poniente. Hacia el Sur la Patagonia y por el Norte el Desierto de Atacama. Hermosas y potentes barreras naturales, que me cuidan, mas también me aíslan. Esta vez iré muy lejos, en compañía de mis amigas en el primero de muchos viajes que planeamos hacer. Así nace este blog. En agradecimiento al universo y como una manera de reunir mi amor por las letras y mi pasión por los viajes.
EL MUNDO MÁS ALLA DE LOS ANDES
- EL MUNDO MÁS ALLÁ DE LOS ANDES
- ME COMPROMETO A LA VOLUNTAD DE DIOS.LE ENTREGO EL CORAZON Y EL ALMA. MEREZCO LO MEJOR DE LA VIDA. SIRVO A LA MEJOR CAUSA EN LA VIDA. SOY UNA MANIFESTACION DIVINA. UN SER DE LUZ VIVIENDO UNA EXPERIENCIA HUMANA. La única seguridad proviene de la voluntad de acogernos a lo desconocido, al ámbito de la incertidumbre. Al renunciar a nuestro apego a aquello que conocemos, entramos al campo de la potencialidad pura, donde la sabiduría de la incertidumbre entra a formar parte de todas nuestras decisiones. Cuando practicamos el desapego y nos acogemos a la incertidumbre, abandonamos la necesidad de aferrarnos al pasado que es lo único que conocemos. Si en lugar de tratar de controlar el curso de las cosas, estamos abiertos a lo que sucede, podemos experimentar la aventura, la emoción, la fascinación y el misterio de la vida. ASI NACE ESTE VIAJE!!
Páginas
sábado, 8 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
Comenzar a viajar a lugares remotos, después de haber criado a 4 hijos, parece ser un sueño inalcanzable. Estudiar una guía de lugares lejanos que siempre quise conocer y decir, ahí estaré en 6 meses más, lleva una mezcla de adrenalina, ansiedad, indescriptible emoción, temor a lo desconocido, pero por sobre todo, una apertura absoluta y total a lo inesperado.
Mi vida está siempre protegida por mis guías, he caminado (he incluso caído) en compañía de la divinidad. Con ella inicio esta travesía, que se llama: Sudeste Asiático.
Ya tengo mis boletos de partida: 24 de diciembre de 2012 - Santiago / Sidney.
Regreso el 22 de enero del 2013, seguramente siendo otra persona, ojalá una más sabia, más completa, más realizada y por supuesto muchísimo más agradecida.
Lugares como Sidney, Bali, Thailandia, Vietnam, Cambodia, resuenan en mis oídos y me desvelan por las noches. Trabajando mucho y cocreando a diario, estoy en vías de cumplir este sueño... que ahora se ve tan cerca. Divagando por la web, en un sin fin de imágenes, información y planes he decidido comenzar a escribir en este blog, llamado Más Allá de Los Andes.
Vivo en un país, que posee límites naturales que siempre me han hecho sentir bastante encarcelada diría yo. Santiago de Chile. Santiago es bello, pero no tiene vista a ningún otro país del mundo, los macizos de la Cordillera de Los Andes es la pared que nos separa de nuestros hermanos argentinos, cadena de montañas y riscos de nieves eternas e infranqueables. Al Occidente la inmensidad del Océano Pacífico, mi visión favorita a la hora de conectarme con la madre tierra, la vista se pierde en un horizonte desconocido. Hacia el norte, el desierto más árido del mundo, implacable y solitario pedazo del planeta, sin vecinos a la vista. Y bien al final del planeta, en el sur están las nieves eternas de la patagonia, los glaciares y el polo sur, donde los compañeros de barrio son las ballenas y los lobos marinos.
O sea, es literal, vivo en el Fin del Mundo. Desde aquí comienza este viaje, desde aquí comienzan mis relatos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


