Existe el libre albedrío, hasta el momento en que lo inesperado nos corta las alas.
Es entonces cuando debemos hacer uso de la sabiduría de todo lo vivido y de aplicar el desapego más profundo... y confiar, luchar, confiar... y ganar.
Nuestro Poder Vital. Ya es lo único que nos pertenece.
Y todo estará bien!
Qué así sea.




